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Juanito, Espíritu de Fútbol Espíritu Juanito

Juan Gómez "Juanito" fué, a lo largo de su carrera deportiva, un deportista que no pasó desapercibido. Odiado por unos, admirado por otros. Tuvo grandes y males momentos. Dió días de gloria y fracaso en el Real Madrid , el equipo de sus sueños. Quizás su muerte prematura en la carretera, cuando todavía tenía mucho que dar a sus semejantes en este mundo, o quizás su garra dentro de la cancha dejaron en todos nosotros un poso dífícil de olvidar.

Su forma de ganarse la vida era lo que más le gustaba, su calidad humana, su nervio, su temperamento... No dejaba impasible a nadie. Era el centro de todas las crónicas, la atención de los futboleros fueran o no merengues. Era un personaje a tener en cuenta en generaciones venideras. Tenía calidad jugando, pero ésa no era su principal virtud. Éra la forma en que vivía sus pasiones, la forma en que animaba a sus compañeros, la forma en que celebraba sus goles, la forma, en defintiva, en que generaba un halo de grandeza alrededor suyo y que simboliza las grandes gestas deportivas difíciles de realizar por medios estereotipados. Invocaba a la "Heroica".

Estuvo diez años en el Madrid. En esos años fué capaz de protagonizar numerosas tertulias merengues que versaban sobre sus cualidades fuera y dentro del terreno de juego. Algunos propugnaban una forma de juego más acorde con el señorío del Madrid, más caballeroso, mientras que otros alababan su casta, su racialidad y su emotividad dentro del campo, que impregnaba a sus compañeros el Espíritu del Fútbol. De lo que nadie dudaba era de su calidad como jugador y de sus sentimientos profundos y sinceros de los colores blancos.Buscando el gol

Su trayectoria en el Real Madrid está jalonada de tardes de gloria y de algunos momentos tristes. En sus diez años en el Club consigue dos Copas de la UEFA, cuatro Ligas, dos Copas del Rey, una Copa de la Liga. Además, fue subcampeón de la Copa de Europa (1981) y subcampeón de la Recopa (1983). A título individual obtuvo un “Pichichi” en la Liga con 17 goles (1983-84).

Juanito fué protagonista activo impregnando su Espíritu en las grandes remontadas conseguidas por el Real Madrid en el Bernabéu, aquellas que ya han pasado a la historia de las grandes gestas blancas. En el año 1980 fue el protagonista de la eliminatoria ante el Celtic, ya que tras perder 2-0 en Glasgow, un gol suyo (el tercero del equipo), en el partido de vuelta supuso el pase a la semifinal de la Copa de Europa. Estas inolvidables noches se repetirían, años más tarde, ante el Inter, Borussia y Anderlecht. Fueron grandes borracheras de fútbol, de goles y de alegría, producto de un estado de ánimo excelso de lucha y espíritu por conseguir grandes proezas al alcance de muy pocos.

Juanito fue líder de un Madrid dotado de una impresionante fortaleza, de un tremendo espíritu que nacía de hombres tan raciales como Benito, Camacho, Stielike, Santillana, el propio Juanito y otros más que ofrecieron “su vida” por el Club. Juanito, “aprendiz de todo y maestro de nada”, que gustaba definirse, era capaz de transmitir estos sentimientos porque sólo los que han llorado alguna vez sobre el escudo blanco pueden hacerlo. Con la cara por delante, sincero.

Un día triste la carretera segó la vida a uno de los hombres que más amó al Real Madrid, cuando había madurado y ennoblecido, como los grandes vinos, y el que pasito a pasito recorría, inexorablemente, el camino que le llevaría a ocupar el puesto que tanto anhelaba.

¡Conseguimos la remontada!

Su decálogo:

1.- En el autocar de vuelta, hace quince días, ya había que ir hablando de machacar al contrario.
2.- Durante la semana, recordar que se va a lograr. Camacho lo escribía en la pizarra cada día.
3.- Intimidar al rival en el mismo túnel a través de miradas penetrantes y algún gesto desafiante.
4.- En el sorteo con el árbitro, pedir el saque inicial. El rival no debe "tocarla" ni al principio.
5.- La primera jugada tiene que acabar en la línea de fondo o arrancar un grito desde la gradas.
6.- Hacer la primera falta del partido. Si es un poco dura e intimida al contrario, mejor.
7.- Hacer el primer disparo. No importa que vaya fuera si hace ruido cuando choca con la publicidad.
8.- Acortar el descanso y volver al campo antes de que lo diga el árbitro. Siempre metiendo prisas.
9.- Trazar una línea imaginaria en campo propio y procurar que de ahí no pase el rival.
10.- Actuar al máximo de revoluciones y que el público lo note para que se contagie.

 

 

Illa, illa, illa,.. ¡Juanito maravilla!

Juanito, Espíritu de Fútbol

"Illa, Illa, Illa, Juanito Maravilla"

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