Tony Jacklin venía de conseguir un birdie en el 17 para empatar el Match y se dirijen los dos al tee del 18. Tony le dice a Jack: "Si te sirve de consuelo, estoy petrificado". Consiguen llegar los dos al green en regulación y patea Jacklin dejándose un putt de vuelta de 60 cm. Nicklaus tiene un putt para ganar la Ryder. 10.000 personas en los alrededores del green observan impávidos las evoluciones de los dos grandes golfistas sabiendo que están viviendo uno de los grandes momentos de la historia del golf.
Nicklaus falla. Ahora tiene un putt de metro y medio con caída a la derecha para empatar el Match con opción a ganar. Jack concentrado. No es un putt dado ni mucho menos. Le mete y es entonces cuando la mente del Oso Dorado trabaja deprisa. Coge la marca de Tony Jacklin y le concede su putt. El Match termina empatado y los espectadores aplauden a rabiar ante el gran acto de deportividad que acaban de vivir. Los dos jugadores se dan la mano. Jack le dice a Tony: "No tenía dudas que le ibas a meter, pero no quería darte la oportunidad de fallarle"
El gran gesto de Jack es inherente a los grandes campeones. Va con su personalidad, con su forma de ver la competición. Representativos de deportividad son las declaraciones que hizo posteriormente:

"Tony había ganado el Open Británico, y ya sé lo que los ingleses aman a sus ídolos. Es difícil para sus héroes fallar ante su afición". "Fué algo que hubiera jurado que no iba a hacer, y realmente fué una gran sorpresa para mi. No había pensado en nada, ni siquiera en darle el putt. Sólo estaba pensando en mi putt". "Después miré su putt y pensé que no lo iba a fallar"
Jacklin, por su parte dijo: "Por eso es un gran Campeón".
Los grandes deportistas no sólo se caracterizan por su gran juego, sino porque también saben jugar limpio y con caballerosidad.
Con el paso de los años, los dos siguen siendo grandes amigos, y, hace poco han hecho juntos un campo de Golf en Florida llamado "La Concesión", en conmemoración al gran gesto humano y de Señorío protagonizado por el mejor golfista de todos los tiempos llamado Jack Nicklaus. Si en algo se recordará la Ryder de aquel año no será por el empate, sino por LA CONCESIÓN.